[OPINIÓN] La pelota no se mancha

Los hechos vividos el sábado 15 de septiembre en el Estadio Tucapel Bustamante Lastra de Linares termina de demostrar que la Tercera A es lo que es, un castigo para los equipos con historia.

Deportes Linares, equipo que al empezar la fecha se encontraba en la 4ta posición y muy bien aspectado para pelear un cupo por la liguilla final del ascenso, recibía a una escuadra capitalina, Municipal Santiago, otro de los tantos equipos amateur proveniente de la región metropolitana, un club relativamente nuevo, que tras una buena campaña el año anterior logró un cupo en la Tercera A, repito, un equipo sin historia fundado el 2016.

El partido estaba programado para las 18:00 hrs por petición de la vista, ya que Linares siempre disputa sus encuentros de local a las 17:30, pero se les dio la facilidad de realizar el partido 30 minutos más tarde para no complicar su traslado.

A eso de las 18:30hrs el rival no daba señales de llegar al estadio, es ahí cuando Marcos Álvarez, presidente del club junto con el trío arbitral comandado por el señor Víctor Comas realizan un llamado hacía el presidente de la ANFA, el señor Martín Osses, quien indica que el encuentro se debe disputar, sea como sea.

La gente estaba esperando, había un marco de público de 1690 personas esperando por el inicio del partido, disfrutando de un espectáculo música a cargo de la banda local Los Choros del Canasto que presentaban su nuevo sencillo “Himno popular de Linares”. Todo debía ser una fiesta. La Lujuria Albirroja, barra del club había preparado un recibimiento tremendo, con pirotecnia y lienzos. Insisto, todo debía ser una fiesta, pero no lo fue.

Vino el segundo baldazo de agua fría, ya que el primero fue la decisión “cuestionada” (más adelante diré porque) del señor Osses de jugar el partido, y el segundo fue realizar el comunicado hacía el público sobre la nueva postergación del encuentro, el cual se daría inicio a las 20:15hrs y ofreciendo disculpas y diciendo que se devolverán las entradas a quienes quieran. Más de $800.000 tuvieron que ser devueltos por gente que se retiró. Desastre.

Y para coronar la jornada, la gente de Municipal Santiago, que tiene escaso y nulo criterio, llega a las 20:30 al estadio, caminando porque su bus quedó atrapado en un paso bajo nivel a 4 cuadras del estadio y faltándole el respeto a la escuadra local, realizando el precalentamiento que no tenía permitido y retrasando aún más el inicio del encuentro.

21:00 hrs. y el arbitro dio el pitazo inicial, si, 3 horas después de la hora inicialmente pactada para el comienzo del partido. Fue un partido denso, caliente, de pierna fuerte y donde nuevamente el árbitro fue quien se robó la película. Condicionado por el ambiente y por la “injusticia” que iba a sufrir la escuadra visitante no le tembló la mano para no amonestar y no sancionar con el debido criterio cada acción violenta del rival, mostrando 4 amarillas tras 30 faltas de los capitalinos, ósea el partido la visita lo cortó cada 3 minutos.

La guinda de la torta vino en el minuto 90’+4’, cuando Saldaña recibe libre en el área, controla con el pecho y define cruzado, gol para Linares, era el gol del triunfo, pero de forma inexplicable el señor Comas algo que nadie más vio y cobró mano, gol anulado y termina de coronar una jornada completamente desastrosa.

¿Hay algo polémico?, si, muchas cosas, partiendo por una sucesión de árbitros que cada vez que Linares juega de local, vienen a dirigir de forma muy imparcial, perjudicando al conjunto local y beneficiando a la visita. Pero quizás el punto más importante de esto es la gestión del señor Osses, Martín Osses, para ponerle nombre y apellido. Un sujeto que ayer cambió el reglamento, los estatutos sin importar nada, claro, es la máxima autoridad, pero si hay reglas se deben cumplir, más si es él quien las impone.

¿De qué parte del reglamento hablo?, pues en el Artículo 12 del reglamento de ANFA indica explícitamente que la no presentación de un club al partido y que no haya sido informado a algún organismo competente (Carabineros de Chile, Servicios de Salud, etc.) y notificado mediante aquellos al directorio de la ANFA, se le otorga el triunfo por 1×0 al rival y una multa. Aquí hay gato encerrado.

A la ANFA no le conviene que Linares suba, porque es el club que más público lleva a sus partidos, es el club que mediante su tradición e hinchada mantiene viva ésta división de equipos que por malas gestiones están ahí o que sencillamente no existen en el inconsciente colectivo.

Señor Osses, póngase los pantalones, asuma que cometió un error y perjudicó a toda una ciudad, toda una provincia que sueña con el ascenso, con volver al lugar del cual nunca debimos salir y al cual usted no nos deja volver.

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